Disparos que vuelan hacia la nada y jamás puedo descifrar a dónde van. Siempre en el miedo, en la inseguridad. ¿Por qué temo? ¿A qué temo? Sí, alguien me desequilibró, me sacó de mi eje que yo creía "normal", por el hecho de decir "soy así, así me conoce la gente, nadie me juzga". Y puede que esta nueva cara me de algún que otro disgusto, no me acostumbro al orden de objetos y risas sinceras. Me falta el orden de ideas. Quiero aclarar. Aclaremos. Eso de no saber qué pasa, que se cruza. ¿Qué carajo quiero? Porque la duda, sinceramente, me está carcomiendo. Todo es duda, no solamente él. Dudo de mí, de mi futuro, de mi presente, de la gente que me rodea, es como si todo fuera una gran pesadilla por segundos, y al rato se aclara. Se oscurece. Y se aclara. Es siempre así, pero cuando me mira logro perderme y ya nada más quiero que quedarme en su piel. Y cuando se va... Otra vez me vuelvo a perder. Y vuelvo al principio del laberinto, sin poder encontrar la sal...
No sé por qué razón mi corazón siente la fuerza de un imán cuando tú estás en la ciudad. No sé por qué razón dentro de mí estalla una tormenta cuando me cuentan de ti. Y la memoria se me llena de perfumes y caricias, de recuerdos que me envenenan. No sé por qué razón el porvenir es una pesadilla tan gris. Márchate de mi vida, llévate mi pasión. Márchate de mi vida, llévate mi pasión. Ya sé que tengo que sobrevivir, como si nunca hubiera compartido contigo la primavera, y no prestarme más al juego cruel de tus labios, de tu risa, de tus ojos que me hipnotizan. Tendré que imaginar algún lugar donde esconderme con mi amiga la soledad, lejos de la tentación, de tus labios, de tu risa, de tus ojos que me hipnotizan. ...
¿Encontrarme? ¿De qué estoy hablando? ¿De aprender de mí? ¿De saber lo que quiero? ¿Qué? Sí. Definitivamente, quizás, tal vez, sea eso. Encontrar. Se. Vivir con uno mismo. Si al fin y al cabo el dolor es la misma patada en el culo. Asumirse. Auto flagelarse. Consolarse. ¿Para qué? ¿De qué me sirve eso? Nada, qué se yo, no sé. Quizás es miedo, quizás es pánico, quizás es la puta verdad que al final somos lo que construimos.Y para mí no es así. Me pongo en ortiva y me contradigo. Acá me planto. SOMOS LO QUE SOMOS Y LO QUE QUEREMOS SER. Y no importa el resto. Podemos construir y derribar cuantas veces se nos de la gana. Quizás sea eso. Miedo. A construir. Miedo a la satisfacción plena de lograr. Y de sufrir mientras se logra. Miedo a no sé qué. Porque se sufre por todo. Hoy en día todo es sufrimiento: ir a cursar, esperar el bondi, que te toque una vieja charlatana, que el profesor se ponga en gil, que haga calor, Gimnasia... Todo es una patada en las bolas. Hoy en ...
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